miércoles, 11 de abril de 2012

Razones para creer y no creer en la polivalencia del periodista



Yo sí creo en la polivalencia.

Porque no puede ser que un redactor de televisión deba pellizcar en el muslo al operador de cámara que le acompaña en cada ocasión en que desea que grabe algo en particular, pues el operador de cámara debe ser lo suficientemente avispado como para saber cuándo rodar y cuando es basurilla lo que se asoma al objetivo; de ese modo nos ahorraremos todos el humillante pellizco. 

Porque no puede ser que un editor de subtítulos en un programa informativo cometa faltas de hortografia en antena.

Porque no puede ser que hasta hace cuatro días a un redactor de radio hubiera de acompañarle un operador técnico para colocar el micrófono y su pie en una mesa, y responsabilizarse de apretar el ‘play’ de la Marantz o, en su caso, los ‘pause’ o ‘stop’.

Porque, si no, ¿para qué debo estudiar una asignatura que se llama periodismo radiofónico, otra televisivo, aprender que es una ENG o si las cámaras en un plató van de izquierda a derecha o al revés, o publicidad, documentación o, incluso, redacción periodística?

Porque soy un cínico, como ellos.

Yo no creo en la polivalencia.

Porque no tuvo sentido pedir a los redactores de una agencia pública que cargaran una cámara de vídeo y que escribieran mientras tanto.

Porque no tiene sentido dotar a los redactores de teléfonos móviles con cámaras de 2,5 megapíxeles y pedirles que haga fotos con ellos para luego publicarlas en sus medios como si fueran Robert Cappa.

Porque al redactor le exigen que haga fuentes concretas sobre un tema equis y luego le envían a cubrir el abecedario durante meses porque no hay personal.

Porque no es lo suyo que un redactor de una televisión deba grabar, redactar y editar en su mesa el trabajo encargado, y esperar su director que el resultado no se parezca a cualquier vídeo de esos que se cuelgan en Youtube.

Porque soy un cínico, como ellos... aunque no tan cretino.

2 comentarios:

  1. De acuerdo. Creo en la polivalencia y también en la especialización. ¿Contradictorio? Eso no quiere decir que un redactor tenga que llevar la cámara por decreto ley, pero sí que sea capaz de hacerlo en un caso puntual. El problema es que, de un tiempo a esta parte, todos debemos hacer de todo, y es necesario saber por si acaso, o al menos dar el pego. Otra cuestión es la calidad del producto final, pero eso ¿a quién le importa? Al comenzar a leer el blog pensé que me iba a encontrar con un espacio dedicado exclusivamente a libros, nuevas publicaciones…pero no, salvo la última entrada –que no sé porqué me suena tanto– me parece un acierto que entremezcles reseñas literarias con temas estrictamente periodísticos (“La espiral del silencio” me ha llegado al alma). Respecto a cuestiones ´técnicas´, el blog me resulta muy cómodo para leer, ágil, supongo que literatura y periodismo son una estupenda combinación que facilita la lectura. Y como recomendación de novata, compensaría los acertados gadgets del margen izquierdo con alguna aportación a la derecha y le pondría nombre al blog.

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  2. La reconversión a periodista multitarea ha venido de la mano de la tecnología. Los primeros equipos de vídeo "portátiles" de las televisiones estaban compuestos por elementos tan grandes y pesados que era físicamente imposible su trasporte por una sola persona. Para enviar la señal grabada se tenía que reproducir desde un furgón con una antena, un enlace que conectaba con un repetidor, y desde ahí, hasta el pirulí de la tele. El desarrollo de equipos compactos seguramente dio la idea para convertir en hombre-orquesta a los reporteros. Pero una cosa es que la tecnología permita reunir en una sola persona las funciones para las que antes eran necesarias tres, y otra cosa es que una persona se divida intelectualmente en tres. Y tu doble reflexión creo que viene de ahí. No hay merma de calidad si yo hago una foto y yo mismo la envío, unos minutos más tarde, a la redacción, a través del móvil. Incluso puedo grabar el sonido y vídeo con la misma cámara, y enviarlo todo a la agencia o a la redacción. Pero si antes tengo que decidir a cuál de las ruedas de prensa debo acudir, preparar unas preguntas, redactar un resumen y escribir una columna de opinión sobre el tema, ya no es posible, creo yo. Ya no es posible sin merma de calidad claro. Por lo tanto, de acuerdo con tu doble entrada, es posible agrupar algunas funciones (sobre todo técnicas) en una misma persona. Ya no es necesario, ni sostenible, que para cubrir una noticia vayan seis. Pero todo este mundo de nuevas posibilidades hay que organizarlo, asignar funciones en vez de amontonarlas, desde las nuevas posibilidades técnicas y las enormes limitaciones económicas.

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