sábado, 15 de diciembre de 2012

“El diálogo”. Dave versus Hal 9000

Génesis: Cómo Hal 9000 logra enojar a Dave, tras cometer un asesinato. Silencio, se rueda:



El diálogo propuesto se prolonga por espacio de unos siete minutos, desde el momento en que el astronauta inicia su acceso a la sala de control del ordenador con el que entabla el diálogo. Se trata de una escena de la película dirigida por Stanley Kubrick “2001. Una odisea espacial”. El astronauta Dave es el único superviviente de la nave cuyo ordenador central es Hal 9000. Este ha sido el causante de la muerte de un astronauta, razón que lleva a Dave a desconectarle.

Aunque pueda resultar desconcertante, puesto que de los dos interlocutores uno de ellos solo habla por primera y única vez a los cinco minutos de iniciarse el diálogo, el oyente lo sugiere como ejemplo válido, pues entiende como respuestas (por más que atípicas) el silencio del astronauta Dave (acompañado del ritmo variable de su respiración) ante cada una de las preguntas que le formula el ordenador, Hal 9000.

-             Dave, astronauta: (Silencio y Respiración del Astronauta –en adelante SRA-)
-             Ordenador Hal 9000: ¿Qué se propone hacer Dave?
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Dave, de verdad creo que me debe una respuesta a la pregunta.
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Sé que no va bien todo conmigo.

El ordenador no es desconocedor del enfado que presenta su interlocutor por lo sucedido, lo que le lleva a redirigir su conversación con Dave, de modo que el reconocimiento primero de que no actuó bien en un momento dado pueda generar en aquél un sentimiento de empatía.  

-             Dave: (SRA)

Por ello desea trasladarle un mensaje de tranquilidad, de que todo está bajo control. La premisa inicial parte del reconocimiento de un hecho doloso: ¿Quién puede no conmoverse cuando tu interlocutor admite haber errado? Pero Dave parece decidido a resolver esta cuestión y continúa con su labor de desconexión.

-             Hal: Pero ahora le puedo asegurar, con toda seguridad, que todo volverá a la normalidad.
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Me encuentro mucho mejor ahora.
-             Dave: (SRA)
-             Hal: De verdad
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Mire Dave, veo que esto le molesta mucho.
-             Dave: (SRA)

Hasta en lo que podría interpretarse como un ejercicio de sarcasmo, Hal 9000 invita a Dave a prepararse a escuchar sus explicaciones. Hal tiene cosas que decir, pero precisa de la atención de Dave, quien, sin embargo, no está dispuesto a hacerlo.

-             Hal: Francamente creo que debe sentarse tranquilamente, tomarse una pastilla de estrés y pensárselo todo bien.
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Sé que he tomado unas decisiones equivocadas últimamente, pero le puedo asegurar que, sin duda, mi trabajo volverá a la normalidad.
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Aún siento gran entusiasmo y confianza en la misión, y quiero ayudarle.
-             Dave: (SRA)

Llegado a este punto, ante la falta de respuesta por parte de Dave, Hal 9000 parece reclamar de su interlocutor lo que definimos como “sensibilidad compasiva”, pero en sentido inverso, Hal ruega a Dave que atienda sus requerimientos y que cese en su acción de desconexión. Es un ruego, no una orden: seguimos en el ámbito de la persecución de la empatía, que Hal no logra despertar en Dave.

-             Hal: Dave. Pare. Pare ¿quiere?
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Pare Dave. ¿Quiere parar, Dave?
-             Dave: (SRA)
-             Hal: Pare Dave.
-             Dave: (SRA)

Recurso determinante al que acude Hal para remover la conciencia de Dave.

-             Hal: Tengo miedo. Tengo miedo, Dave.
-             Dave: (SRA)

Recurso fallido. Dave se muestra impasible. Hal ha demostrado (consciente o no) habilidad creciente en el ejercicio de transmitir a su interlocutor un mensaje que tenga como solución el fin de las actividades que aquél desarrolla. Al principio, puede que finja su sorpresa por la presencia tan próxima de Dave en su espacio más íntimo (“¿Qué se propone hacer, Dave?”); posteriormente, admite su culpa, para, a reglón seguido, proponer un escenario nuevo, esperanzador, expresarle un mensaje de apoyo (“Quiero ayudarle”); parece que Hal, con ello, desea brindar consuelo a Dave, y estimularle, al tiempo, a hacer borrón y cuenta nueva y fijar un nuevo marco de relación bilateral. Pero Dave se resiste.

-             Hal: Dave… mi mente se va. Lo noto. Lo noto. Mi mente se va.
-             Dave: (SRA)
-             Hal: No hay duda. Lo noto. Lo noto. Lo noto. Tengo… miedo.
-             Dave: (SRA)

Punto de inflexión en la conversación. Hal ha perdido ya suficientes “neuronas” como para adoptar un nuevo rol, su primer rol. Hal es ahora su propio bebé. Ello, no obstante, no impide pensar que Hal aún sea consciente de su situación y de su aciago final. No podemos estar seguros de que aunque Hal dirija su pregunta sobre la canción “Margarita” a un eventual grupo de personas, no esté, en el fondo, preguntándoselo particularmente a Dave.

-             Hal: Buenas tardes, caballeros. Soy un ordenador Hal 9000. Entré en operación en la fábrica Hal en Urbana, Illinois, el 12 de enero de 1992. Mi instructor fue el señor Langley, y me enseñó una canción. Si quieren oírla la puedo cantar para ustedes.

Es la primera vez que Dave responde a Hal a una de sus preguntas.

-             Dave: Sí, me gustaría oírla Hal. Cántamela.

Nadie puede asegurar, si se lee entre líneas el texto de la canción, que Hal no siga siendo consciente de lo que pasa y esté, en el fondo, rogando a Dave una última oportunidad de sobrevivir. No lo podemos saber, pues Dave no vuelve a contestarle, ni sabemos qué piensa realmente en ese momento.

-             Hal: Se llama “Margarita”: “Margarita… Margarita, dime tu respuesta por favor. Estoy medio loco por nuestro amor. No será un matrimonio de moda. No puedo comprar una carroza.  Pero estarás guapa en el asiento de una bicicleta para dos".



(El ordenador Hal 9000 queda inoperativo desde este momento y ya no pronuncia palabra alguna)

No podemos afirmar que Dave sea un mal oyente en el sentido estricto del término, pues seguro que entiende cada una de las observaciones y peticiones que le traslada Hal. Lo que ocurre es que el contexto, derivado de las circunstancias inmediatamente anteriores (el asesinato deliberado de un astronauta), no parecen dar opción a Dave, de ahí que atienda el diálogo que le propone Hal solo cuando le cree ya imposibilitado de actuar o tomar alguna decisión (“Buenas tardes, caballeros. Soy un...”). 

No creo que Hal fracase por méritos propios en el intento de convencer a Dave: es evidente que este está igualmente acorralado y no tiene opción. Es un diálogo imposible, fruto de la desconfianza mutua, mayor en el caso de Dave tras lo sucedido. El que Hal actuare de un modo u otro conforme a criterios lógicos es otra historia, que no me atrevo a afrontar.

El diálogo completo, en inglés:




No hay comentarios:

Publicar un comentario